AMURRIO SE LLENA DE ALEGRÍA EN LA GRAN FIESTA DE INTERCENTROS
El sábado, 6 de junio, Amurrio acogió una nueva edición de la Fiesta Intercentros de Ocio de Apdema, un encuentro que reúne a personas con discapacidad intelectual de distintos centros y programas de ocio de nuestra asociación para compartir un día de celebración y convivencia. La jornada, marcada por la alegría de las personas participantes, volvió a poner en el centro algo esencial para nuestro colectivo: el derecho a disfrutar del ocio en comunidad, con apoyos, relaciones y espacios donde cada persona cuenta.
Participaron personas usuarias de Vitoria-Gasteiz, Amurrio, Laudio y Rioja Alavesa, junto al Centro de Educación Especial de Menagarai y el Centro Especializado en Discapacidad Intelectual y Dependencia de Ibarra. También se sumaron, un año más, amistades de APNABI, reforzando vínculos que se construyen con paciencia, confianza y tiempo compartido.
A lo largo del día, la música y el ambiente festivo acompañaron los reencuentros, el paseo por el pueblo y los momentos de baile. Detrás de cada detalle o momento vivido en la fiesta había mucho trabajo detrás. El de personas voluntarias que prepararon el espacio, coordinaron tareas y cuidaron para que todo transcurriera con tranquilidad. Desde Ecos, en nombre de quienes formamos Apdema, queremos reconocer, de manera especial, la implicación del grupo Gazte Alaiak, cuya energía y compromiso sostienen año tras año esta cita. En un contexto donde la soledad todavía pesa, encuentros así recuerdan que la vida social se construye con apoyos, respeto y oportunidades reales para participar en igualdad. Porque cuando el ocio se vive en compañía, la inclusión deja de ser un discurso y se convierte en una maravillosa experiencia.
A continuación, compartimos la crónica del equipo de Ocio y Participación Social, que recoge cómo se vivió esta fiesta desde dentro.
Música, baile, amistad y muchas sonrisas marcaron una jornada inolvidable para cientos de personas que se reunieron para celebrar el Día de la Discapacidad.
Este sábado, Amurrio volvió a convertirse en el escenario de una de las citas más esperadas del año: la tradicional fiesta de Intercentros. Una jornada cargada de emoción, convivencia y diversión que reunió a los diferentes centros de ocio de APDEMA para celebrar juntos el Día de la Discapacidad en un ambiente festivo y lleno de cariño.
Como ya es tradición, participaron los grupos de Vitoria, Amurrio, Llodio y Rioja Alavesa, junto con el Centro de Educación Especial de Menagarai y el Centro Especializado en Discapacidad Intelectual y Dependencia de Ibarra. A esta gran familia se sumó también el grupo de amigos de APNABI, que un año más quiso compartir esta jornada tan especial, reforzando los lazos de amistad y compañerismo que se han ido construyendo a lo largo de los años.
Desde primera hora de la mañana, el recinto comenzó a llenarse de actividad, ilusión y reencuentros. Abrazos, conversaciones, risas y muchas ganas de disfrutar fueron los ingredientes principales de una celebración que volvió a demostrar el valor de la inclusión y de los espacios compartidos.
La fiesta no habría sido posible sin la colaboración de las numerosas personas voluntarias que, con su esfuerzo y dedicación, contribuyeron a que todo saliera a la perfección. Cocineros, colaboradores encargados de preparar el espacio y montar mesas, así como todas aquellas personas que dedicaron su tiempo de manera desinteresada, fueron fundamentales para el éxito de la jornada.
Mención especial merece el grupo Gazte Alaiak, que una vez más volvió a volcarse con la organización y superó todas las expectativas. Su implicación, energía y compromiso hicieron posible que cada detalle estuviera cuidado y que los asistentes pudieran disfrutar de una experiencia inolvidable.
Y, por supuesto, no faltó lo más importante: la diversión. La música acompañó durante toda la jornada, por la mañana disfrutamos de la Txaranga por las calles de Amurrio en el tradicional poteo, y por la tarde, se convirtio la pista de baile en uno de los puntos más animados de la celebración. Hubo tiempo para compartir anécdotas, crear nuevos recuerdos y disfrutar de momentos que quedarán guardados en la memoria de todos los participantes.
La fiesta de Intercentros volvió a demostrar que cuando la ilusión, la colaboración y la amistad se unen, el resultado es una jornada mágica. Un día increíble que dejó sonrisas, emociones y muchas ganas de volver a encontrarse el próximo año. Porque más allá de la celebración, esta fiesta es un ejemplo de convivencia, inclusión y comunidad que sigue creciendo edición tras edición.









