ANA ARIZTI PARTICIPA EN LA MESA «CAMINOS INCLUSIVOS» DEL CONGRESO INTERNACIONAL DEL CAMINO DE SANTIAGO

Ana Arizti, usuaria de Apdema y voluntaria hospitalera, participó en la mesa «Caminos Inclusivos» del Congreso Internacional del Camino de Santiago celebrado en Mérida del 20 al 22 de octubre. Su intervención se enmarca en una relación con la ruta jacobea que, para las personas de la asociación, comenzó hace veinte años.

La presencia de Ana en Mérida añade a esta actividad de voluntariado la oportunidad para escuchar a una de sus protagonistas en un encuentro internacional. Su experiencia como hospitalera ofrece un punto de vista concreto para hablar de participación y del lugar de las personas con discapacidad en el Camino de Santiago.

En 2006, el albergue de Estella acogió las primeras experiencias de personas usuarias de Apdema como hospitaleras. Desde entonces, este voluntariado ha tenido continuidad y se ha extendido a otros albergues, como los de Estella, Logroño y Zamora entre otros.

Detrás de esta iniciativa hay una manera de entender la inclusión ligada a la vida cotidiana: poder elegir a qué dedicar el tiempo, asumir una responsabilidad compartida y relacionarse con otras personas a través de una tarea común. En el caso de las personas usuarias de Apdema participantes en este programa de voluntariado, recibir a peregrinos les permite participar en una comunidad en la que desempeñan una función y pueden aportar desde su experiencia, pero también enriquecerse con las historias y costumbres de personas de otras culturas y con la convivencia con sus compañeros de albergue, compartiendo aprendizajes y creando vínculos personales.

Con los programas de voluntariado, en Apdema queremos fomentar y acompañar estas experiencias atendiendo a los intereses y la autonomía de quienes desean hacer voluntariado. El propósito es que encuentren espacios de participación acordes con sus decisiones y que esa experiencia forme parte de su propio proyecto de vida. De hecho, muchas de las relaciones que han nacido en los albergues durante todos estos años se mantienen hoy en día.

A continuación, compartimos la crónica que han preparado desde el programa de autogestores sobre la participación de Ana en el congreso y lo que ha supuesto para ella su experiencia como hospitalera de la ruta jacobea.

ANA ARIZTI: «SER VOLUNTARIA ME HACE SENTIR UNA MUJER LIBRE, AUTÓNOMA Y EMPODERADA»

Ana Arizti, mujer con discapacidad y voluntaria de APDEMA, llevó su voz y su experiencia al Congreso Internacional de Mérida (20,21 y 22 de octubre)

Ana vivió una experiencia inolvidable en el Congreso Internacional celebrado en Mérida. Ante un gran número de personas de diferentes países, participó en la mesa de Caminos Inclusivos para compartir algo muy importante: su propia historia como mujer con discapacidad y voluntaria.

Con valentía, emoción y orgullo, Ana contó cómo vive el voluntariado. Explicó lo que significa para ella ayudar a otras personas, comprometerse y formar parte activa de la sociedad.

Su intervención puso de manifiesto un cambio fundamental en la vida de las mujeres con discapacidad.

Durante mucho tiempo, las mujeres con discapacidad han sido consideradas personas que reciben ayuda y voluntariado. Sin embargo, Ana demuestra que también pueden ser voluntarias, ofrecer apoyo y contribuir a transformar la sociedad.

Ana no solo recibe apoyo. Ana también ayuda, se compromete y transforma.

A través de su experiencia, Ana reivindicó el derecho de las mujeres con discapacidad a participar, decidir y tener un papel activo en la sociedad.

Ser voluntaria le hace sentirse una mujer libre, autónoma y empoderada. Una mujer que elige, que aporta y que demuestra que tiene mucho que ofrecer a los demás.

Su voz fue escuchada ante personas de numerosos países. Ana ocupó un espacio que también le pertenece: el de las mujeres que cuentan su propia historia, defienden sus derechos y son protagonistas del cambio social.

Para Ana, esta ponencia ha sido una experiencia inolvidable y empoderante. Una oportunidad para compartir su vivencia, sentirse escuchada y demostrar que las mujeres con discapacidad pueden llegar tan lejos como se propongan.

Su participación en Mérida es mucho más que una ponencia. Es una historia de compromiso, autonomía y libertad.

Ana ha demostrado que las mujeres con discapacidad no solo tienen voz. También tienen mucho que decir y mucho que aportar a la sociedad.

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