ECOS DE PERSONAS USUARIAS: ANA ARIZTI, UNA EXPERIENCIA DE HOSPITALIDAD, AMISTAD E INCLUSIÓN EN ZAMORA

El Camino de Santiago es un espacio de participación y voluntariado para las personas usuarias de Apdema. En esta ocasión, Ana Arizti, miembro de nuestros grupos de Autogestores, ha vivido una experiencia en el albergue de Zamora con un significado muy especial.

Y es que Ana ha ejercido de hospitalera junto a Mercedes, amiga suya desde hace muchos años. Una relación que nos habla del valor de las relaciones personales construidas desde la igualdad, el afecto y el reconocimiento mutuo.

En Apdema entendemos la inclusión como la posibilidad de formar parte de la comunidad en todas sus dimensiones. También desde la contribución a los demás. Y el voluntariado ofrece esa oportunidad a las personas con discapacidad al permitirles asumir responsabilidades, tomar decisiones, poner en juego sus propias capacidades y participar en proyectos que tienen un impacto en otras personas.

De esta forma, el Camino de Santiago se convierte en un espacio en el que encontrarse con otras personas, descubrir nuevas capacidades y ejercer una ciudadanía activa. Y la inclusión deja de ser una aspiración para empezar, sencillamente, a suceder.

La experiencia tendrá además continuidad. El próximo mes de octubre, Ana participará en un congreso internacional en Mérida, donde ofrecerá una conferencia sobre caminos inclusivos y compartirá su experiencia y su visión sobre la participación de las personas con discapacidad.

Desde Apdema seguimos apostando por generar y acompañar oportunidades que permitan a cada persona asumir nuevos retos y aportar a la sociedad desde aquello que es y quiere ser. Porque una comunidad verdaderamente inclusiva se construye reconociendo que todas las personas tienen algo que decir, decidir y aportar.

Antes de dejaros con la crónica sobre su experiencia, queremos agradecer a la asociación HOSVOL que siga abriendo caminos y ofreciendo oportunidades para que las personas usuarias de Apdema puedan participar en experiencias de voluntariado como esta.

Ana y Mercedes: una amistad que camina hacia la inclusión

El Camino de Santiago vuelve a regalarnos una de esas
historias que hablan de amistad, de inclusión y de
personas que deciden compartir su tiempo con los demás.

Ana, del grupo de Autogestores de APDEMA, ha vivido este
año una nueva experiencia como voluntaria hospitalera en el albergue
Zamora, junto a la asociación HOSVOL.

Pero Ana no ha hecho este camino sola.
A su lado ha estado Mercedes, su amiga de muchos años,
que decidió acompañarla y compartir con ella esta
experiencia tan especial.

La historia de Ana y Mercedes es también una historia
de amistad. Una amistad construida durante muchos años,
sin prejuicios y desde la igualdad.
Una amistad de tú a tú, de compartir, apoyarse y
disfrutar juntas de nuevas experiencias.

Y ha sido precisamente la magia del Camino de Santiago
la que les ha permitido vivir esta aventura.
Un camino lleno de personas, encuentros e historias
que se cruzan durante unos días y que, muchas veces,
dejan una huella para siempre.

Como hospitalera, Ana ha podido participar de forma
activa en la acogida y atención a las personas
peregrinas que llegan al albergue.
Una experiencia de voluntariado que demuestra que
todas las personas tenemos algo que aportar.

La experiencia de Ana y Mercedes es una historia real
de inclusión y participación.
Una historia que demuestra que la inclusión no consiste
solo en compartir espacios, sino también en tener
oportunidades para participar, decidir y aportar.

El voluntariado es una herramienta para construir
sociedades más justas y equitativas.
Cuando todas las personas podemos participar y poner
nuestras capacidades al servicio de los demás,
toda la sociedad se beneficia.

Historias como la de Ana y Mercedes nos recuerdan que
la discapacidad no debe ser un límite para participar.
Al contrario, cuando existen oportunidades y apoyos,
las personas pueden desarrollar nuevos proyectos,
asumir responsabilidades y aportar a la comunidad.

Y esta historia todavía tiene nuevos caminos por recorrer.

El próximo mes de octubre, Ana participará en un
congreso internacional que se celebrará en Mérida.
Allí ofrecerá una conferencia sobre caminos inclusivos,
compartiendo su experiencia y su visión sobre la
participación de las personas con discapacidad.

Porque el Camino de Santiago no solo se recorre con
los pies. También se construye con encuentros,
amistades, solidaridad y oportunidades para todas
las personas.

La historia de Ana y Mercedes es una muestra de que
cuando caminamos juntos, el camino también puede ser
más inclusivo.

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