ECOS DE PERSONAS USUARIAS: “QUEDADA DE HOSPITALEROS”, POR SUSANA, ANA, KONTXI Y LAURA.
Susana Moraza, Ana Arizti, Kontxi Jauregui y Laura Lajas, usuarias de Apdema y voluntarias en el Camino de Santiago, compartieron un encuentro el pasado 1 de febrero en Vitoria-Gasteiz junto a dos integrantes de Hosvol, la asociación de hospitaleros voluntarios que acogen peregrinos en albergues de la ruta jacobea. La cita, planteada como una comida y un paseo, sirvió para cuidar una relación que nació del voluntariado y que hoy se sostiene, sobre todo, en la amistad.
La quedada comenzó a primera hora de la tarde en la Catedral Nueva, donde comenzaron conversando en un ambiente cercano. A lo largo del encuentro, la presencia de las dos personas de Hosvol aportó continuidad a una experiencia compartida en el Camino: una forma de estar y acompañar que, con el tiempo, se transforma en confianza y en reconocimiento mutuo. También se compartieron noticias positivas que contribuyeron a hacer del día un momento especialmente significativo.
Tras ese primer rato, el grupo se desplazó a comer. Más allá del lugar elegido, el valor de la cita estuvo en el tiempo dedicado a escucharse, reencontrarse y mantener el contacto fuera del calendario del voluntariado. En Apdema, este tipo de espacios tienen un sentido profundo: consolidan redes, fortalecen la participación en la vida comunitaria y demuestran que los apoyos también se construyen en ambas direcciones.
A continuación, os dejamos con la crónica coral que nos han hecho llegar Susana, Ana, Kontxi y Laura.
El día 1 de febrero nos reunimos Susana Moraza, Ana Arizti, Kontxi Jauregui y Laura Lajas en un encuentro que fue mucho más que una simple quedada. Fue una oportunidad para volver a encontrarnos como personas unidas por el Camino de Santiago, donde el voluntariado se transforma en vínculos que perduran y en amistades que siguen creciendo con el tiempo, más allá del papel que cada una desempeña.
También nos acompañaron dos personas de Hosvol (Hospitaleros voluntarios) y nos hizo mucha ilusión que quisieran compartir la comida con nosotras. Quedamos en la Catedral Nueva a las 14:10 y, antes de ir a comer, fuimos a tomar algo juntas. En ese primer momento ya se respiraba un ambiente cercano y distendido, y además nos dieron algunas noticias buenas que hicieron el encuentro aún más gratificante.
Las bromas no tardaron en aparecer, se creó una sintonía natural que puso de relieve la conexión y la inclusión que nacen de estos encuentros. Después fuimos a comer al restaurante Waska, donde continuaron las risas y el buen humor. El menú estaba muy rico y, aunque era un poco caro, comimos muy bien y disfrutamos del momento compartido.
Tras la comida, salimos a dar un paseo y nos hicimos fotos en las letras de Vitoria-Gasteiz, cerrando así un día lleno de complicidad, cercanía y alegría.
Fue un día muy bonito e inolvidable, un claro ejemplo de cómo estos encuentros gratifican, refuerzan el buen ambiente y demuestran que el Camino también se construye en la amistad y la conexión que continúan en el tiempo.
Susana , Ana , Kontxi y Laura
