“MUJERES CON VOZ PROPIA” VISITAN LA MUESTRA “¿PUEDE LA IA SER FEMINISTA?”
En el marco de su proceso continuo de reflexión colectiva y crecimiento compartido, el grupo “Mujeres con voz propia” ha realizado una nueva salida cultural para visitar la exposición “¿Puede la inteligencia artificial ser feminista?”, organizada por el Servicio de Igualdad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. La muestra, ubicada en el Centro Cultural Montehermoso, ofrece una mirada crítica sobre el papel de la inteligencia artificial desde una perspectiva de género, cuestionando sus sesgos, límites y posibilidades.
La visita forma parte del itinerario habitual del grupo, que encuentra en estos espacios una oportunidad para ampliar el horizonte de sus conversaciones y alimentar nuevas preguntas. Porque en “Mujeres con voz propia”, cada actividad es un punto de partida para pensar, expresarse y empoderamiento de las mujeres con discapacidad intelectual participantes. Y esta exposición, que interpela directamente al lugar de las mujeres en los entornos tecnológicos y en la producción del conocimiento, ha sido un ejemplo claro de ello.
La experiencia ha permitido abordar temas complejos como el lenguaje, la representación o la toma de decisiones en los algoritmos, pero desde un enfoque cercano y compartido, que prioriza siempre el diálogo, la escucha mutua y el respeto a los diferentes ritmos de participación.
El programa “Mujeres con voz propia”, impulsado por Apdema, sigue creciendo como un espacio de empoderamiento y apoyo entre iguales, donde las mujeres con discapacidad intelectual reivindican su lugar en la sociedad desde sus propias vivencias. Un espacio que no sólo fortalece identidades individuales, sino que teje comunidad.
Y es precisamente con actividades de este tipo, donde se entrelazan el arte, el pensamiento crítico y la vida cotidiana, desde donde cobra sentido este programa. Porque cada paso que dan estas mujeres es una afirmación de su derecho a estar, a opinar y a transformar el mundo desde su mirada.
Porque en Apdema, su voz no sólo se acompaña: se escucha.












