UN VERANO PARA «VIVIR A NUESTRO AIRE» EN GANDÍA.
Las vacaciones son tiempo para descansar y disfrutar, pero también para ejercer algo tan cotidiano y esencial como el derecho elegir. Este verano, Gandía ha sido el destino del grupo de Autogestores de Apdema dentro del programa «Vacaciones a nuestro aire».
La experiencia ha vuelto a poner en valor nuestra forma de entender que el ocio elegido también forma parte de una vida plena. Aquella en la que las personas con discapacidad intelectual son protagonistas de sus propias decisiones. En la que eligen cómo emplear el tiempo o con quién compartirlo. En este ejercicio de autonomía, los apoyos tienen un significado especial. Acompañar supone estar presentes cuando es necesario, respetando preferencias y favoreciendo que cada persona encuentre su espacio para decidir y disfrutar con seguridad.
La vivencia de este año en Gandía se suma así a las experiencias que este programa viene construyendo durante años. Porque avanzar en inclusión significa abrir oportunidades para participar, relacionarse y tomar decisiones en todos los ámbitos de la vida, también cuando llegan las vacaciones.
Así nos lo cuentan las personas autogestoras que han «vivido a su aire» este verano en Gandía.
VACACIONES A “NUESTRO AIRE” GANDIA 2026
El grupo de Autogestores de Apdema ha disfrutado este verano de unas vacaciones inolvidables en Gandía. Han sido unos días intensos, llenos de experiencias, diversión y momentos compartidos, en los que cada persona ha podido disfrutar de su tiempo de ocio con libertad y autonomía.
Gandía se ha convertido durante estos días en el escenario perfecto para unas vacaciones plenas. El grupo ha exprimido cada rincón de la ciudad, aprovechando al máximo todo lo que el destino ofrecía. La playa, el mar, los paseos, los chiringuitos y los momentos de relax han formado parte de unos días pensados para disfrutar sin prisas.
Pero las vacaciones también han tenido mucha marcha. Las noches de Gandía han permitido al grupo salir, bailar y disfrutar de sus discotecas y de un ambiente diferente al de la vida cotidiana. Porque las vacaciones son también una oportunidad para descubrir, compartir nuevas experiencias y vivir momentos que quedarán en el recuerdo.
Más allá de los lugares visitados y de las actividades realizadas, estas vacaciones han sido una muestra de lo que significa decidir sobre el propio ocio. Las personas con discapacidad intelectual han tenido la oportunidad de elegir, participar en las decisiones y organizar su tiempo según sus gustos e intereses.
Esta capacidad de decidir es una parte fundamental de la autonomía y de la vida independiente. Poder elegir dónde ir, qué hacer, cuándo descansar o cómo disfrutar del tiempo libre forma parte de los derechos de todas las personas.
El grupo ha vivido unas vacaciones auténticas, de esas que se disfrutan de principio a fin. Días de playa y relax, tardes de diversión, noches de fiesta y muchos momentos compartidos entre amigos y amigas.
También ha sido fundamental el trabajo de las personas de apoyo. Su papel ha sido clave para acompañar al grupo durante todo el proceso, respetando las decisiones de cada persona y ofreciendo los apoyos necesarios para que todos y todas pudieran disfrutar de las vacaciones con la mayor autonomía posible.
Su forma de guiar y acompañar ha sido espectacular, haciendo posible que cada persona encontrara su espacio, tomara sus propias decisiones y viviera esta experiencia de una manera plena y segura.
Las vacaciones en Gandía han demostrado, una vez más, que el ocio es mucho más que ocupar el tiempo libre. Es una oportunidad para decidir, crecer, compartir, disfrutar y vivir nuevas experiencias.
El grupo de Autogestores vuelve de Gandía con la maleta llena de recuerdos, risas y momentos inolvidables. Unas vacaciones de auténtico disfrute, autonomía y libertad, en las que Gandía se ha vivido intensamente, exprimiendo cada momento y demostrando que decidir sobre la propia vida también significa decidir cómo queremos disfrutarla.




